REQUERIMIENTOS
La primera tarea de la etapa de análisis de requisitos es identificar y expresar los requisitos. Aunque esto pueda parecer una tarea fácil o trivial, por lo general es fuente de muchos errores, omisiones y conflictos. En
forma mínima, esta tarea traduce estos objetivos en un esquema de requerimientos funcionales y no funcionales que se necesitarán para cumplir con los objetivos.
Requerimientos Funcionales
Los requisitos funcionales son declaraciones de los servicios que prestará el sistema, en la forma en que reaccionará a determinados insumos. Cuando hablamos de las entradas, no necesariamente hablamos sólo de las entradas de los usuarios. Pueden ser interacciones con otros sistemas, respuestas automáticas, procesos predefinidos. En algunos casos, los requisitos funcionales de los sistemas también establecen explícitamente lo que el sistema no debe hacer. Es importante recordar esto: un RF puede ser también una declaración negativa. Siempre y cuando el resultado de su comportamiento sea una respuesta funcional al usuario o a otro sistema, es correcto. Y más aún, no sólo es correcto, sino que es necesario definirlo. Y eso nos lleva al siguiente punto.
Los requerimientos funcionales son frecuentemente identificados en términos de entradas, salidas, procesos
y datos almacenados que son necesarios para satisfacer los objetivos de mejora del sistema.
Requerimientos No Funcionales
Se trata de requisitos que no se refieren directamente a las funciones específicas suministradas por el sistema (características de usuario), sino a las propiedades del sistema: rendimiento, seguridad, disponibilidad. En palabras más sencillas, no hablan de “lo que” hace el sistema, sino de “cómo” lo hace. Alternativamente, definen restricciones del sistema tales como la capacidad de los dispositivos de entrada/salida y la representación de los datos utilizados en la interfaz del sistema.
Ejemplos de requerimientos no funcionales incluyen desempeño (tiempo de desempeño y
de respuesta); facilidad de aprendizaje y uso; presupuestos, costos y ahorros de costos; cronogramas y vencimientos; documentación y necesidades de capacitación; administración de
la calidad y controles de auditoria interna y seguridad.
Rara vez esta tarea de definición identifica todos los requerimientos de negocios funcionales y no funcionales. Pero este esquema enmarcará su pensamiento mientras procede
con tareas posteriores que agregarán nuevos requerimientos y detalles al mismo. Por
tanto, ni la totalidad ni la perfección son una meta en esta tarea.
Bibliografia
Libro Análisis de sistemas: Diseño y métodos, 7ma Edición Mc Graw Hill
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